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Amar + Cultivo = Amativo

Amar + Cultivo = Amativo

September  12

Podría decirse que hay pocas cosas que unen al surcoreano Mark Kang y al colombiano Daniel Velásquez. Ambos nacieron y crecieron en países y continentes distantes, con idiomas y culturas diferentes. Sin embargo, una coincidencia de tiempo, espacio y pasión los unió cuando estudiaban en la Universidad EAFIT. Luego un sueño conjunto los hizo socios: Amativo, empresa exportadora de café colombiano.

Todo empezó cuando intentaron emprender con lo que parecía obvio: la importación de productos de Corea del Sur para venderlos en Colombia, pero no funcionó. Luego Mark invitó a Daniel a un viaje por su país y allí descubrieron el que sería su negocio, la oportunidad que estaban esperando para crecer como emprendedores: ¡el café!

“A mí no me gustaba el café. Fue cuando salí del país que me di cuenta que producimos un gran café en Colombia. Me tocó aprender e hice cuanto curso había. Me involucré con clientes, con asociaciones y siempre aprendiendo más, porque vender este producto requiere una especialización”, contó Daniel, quien hoy es director regional de Amativo.

Amativo trabaja con varias líneas de café: especiales, de variedades exóticas y regionales, porque es mediante la comercialización de estos granos que pueden garantizarle buenos precios a los caficultores y de esa forma beneficiar al sector, premisa que ha sido la base del proyecto.

“Emprender viene sin manual. Por más que haya gente dispuesta a ayudarte siempre vamos a cometer errores y la idea es cometer siempre menos. La empresa está creciendo, la demanda está en aumento y el recibimiento que hemos tenido ha sido muy bueno en estos mercados”, señala el Director.

Uno de los programas más llamativos de Amativo es Origen, una experiencia mediante la cual clientes generalmente extranjeros, conocen todo el proceso del café: desde el sembrado, la recolección, el secado y hasta la degustación de una buena taza de café. Sin duda una gran iniciativa, pues el voz a voz les ha ayudado en el crecimiento, ya que los clientes que visitan los cafetales regresan a sus países a hablar de lo que vivieron.

El nombre de la empresa nace del hecho de amar el café y el lugar donde se produce: el cultivo. Dos palabras que le dan vida a Amativo, una compañía que ha conquistado con la calidad de su café los mercados coreano y chino.

“En este proceso, la Cámara de Comercio de Medellín ha sido esencial. Desde el inicio, cuando llegué al curso de Finanzas para gerentes, logré entender esos primeros estados financieros de la empresa; fue un cambio total que me ayudó a medir la salud de mi empresa. La Cámara nos ayudó a tener claro qué obligaciones tenemos y estar firmes en ese aspecto y desde ahí comenzamos a crecer”, contó Daniel.

Hoy Amativo tiene presencia en Corea del Sur y China, territorios y culturas que por lo lejanos, producen mucha emoción. “Cada vez que nuestros clientes ponen las fotos del café de Amativo en sus redes anunciando que les llegó nuestro producto, luego de esperar un mes de transporte en el mar, de verlo salir de acá y llegar a las manos de nuestros clientes, y que nos hablen de la calidad que tenemos, es algo que me pone la piel de gallina”, concluye Daniel con emoción y agradecimiento con todos los que han impulsado el proyecto.